La Célula

Autora:

Silvia Sokolovsky


Una ciudad está compuesta por edificios, estructuras que a su vez están constituidas por departamentos, los que se encuentran armados por habitaciones. Si miramos la habitación donde nos encontramos, vemos que está formada por paredes, esa pared está compuesta por ladrillos. Estos ladrillos constituyen la unidad fundamental.

Es una tendencia el desarmar una estructura en subestructuras más simples hasta encontrar una unidad llamada fundamental (la más pequeña de todas, o sea la que al dividirla pierda esa condición), a partir de la cual (a modo de ladrillo) puede ensamblarse cada uno de los elementos que constituyen la estructura estudiada.

La célula es una estructura compleja autosuficiente, lo que quiere decir que una célula come, crece, elimina sus desechos, respira y se reproduce por si sola. Existen organismos donde todo su cuerpo está representado por una sola célula. Pero resulta más mucho más fácil sobrevivir en un mundo hostil si compartimos el trabajo con otros individuos en vez de hacer todo uno mismo. Cada grupo de célula cumple un determinado rol dentro del conjunto, todas juntas funcionan como una sola entidad (formada por distintos individuos). Esta "división del trabajo" ha tenido un éxito tal, que evolutivamente, generó organismos como la esponja, constituidos por muchas células independientes que colaboran entre si (las células de la esponja pueden sobrevivir aisladas del conjunto). En otros organismos como la medusa, por ejemplo, las células ya no pueden independizarse, forman tejidos diferenciados. Esos tejidos pueden formar distintos órganos, como en la lombriz de tierra, y los órganos se "organizan" en aparatos y sistemas como en el caso de los peces.

Son estructuras cada vez más complejas, pero todas ellas tienen como unidad fundamental como ladrillo a las células.

"Todo organismo vivo está construido de la misma manera y constituido por las mismas unidades fundamentales: las células."

La palabra célula se empezó a usar hace unos tres siglos, en 1665, cuando Robert Hooke, valiéndose de un microscopio construido por él mismo, notó que el corcho (médula de un árbol denominado sauco) estaba formado por pequeñas cavidades a las que llamó "células" (lo que significa pequeñas celdas). Hoy en día, mediante la utilización de microscopios especiales, como el microscopio electrónico, podemos ver dentro de cada célula, "espiar" su interior y entender su funcionamiento.

Todos los organismos vivos están formados por células, y en general se acepta que ningún organismo es un ser vivo si no consta al menos de una célula. El organismo humano, por ejemplo, está formado por unos 200.000 millones, presentando diversas formas y funciones, cuya finalidad común es la supervivencia y la reproducción.

Podemos hacer una primera clasificación de las células, denominaremos eucariontes a aquellas células que tienen núcleo y procariontes a las que carecen de él.

Células Procariontes: Su nombre significa antes del núcleo. Son organismos muy primitivos que consisten en células únicas. No están diferenciadas en núcleo y citoplasma. 

Este tipo de células están representadas principalmente por un determinado tipo de algas microscópicas (algas verdes y azules ó Cianófitas) y por las bacterias, pertenecen al grupo de las Moneras. El ADN de las células procarióticas está confinado a una o más regiones nucleares, que se denominan nucleoides, que se encuentran rodeados por citoplasma, pero carecen de membrana. En las bacterias, el nucleoide esta formado por un pedazo de ADN circular de aproximadamente 1 mm de largo, torcido en espiral, que constituye el material genético esencial. 

Estas células son las más primitivas de nuestro planeta, hicieron su aparición en los océanos hace aproximadamente 4 mil millones de años. El resto fósil de los organismos procariontes de esta época forman columnas fosilizadas de aproximadamente 10 metros de alto llamados estromatolitos (se los suele hallar en australia).

Las cianótitas, algas verde-azules, son generalmente más grandes que las células bacterianas, realizan la fotosíntesis mediante vías metabólicas comunes a las plantas y algas, pero no a las bacterias. 

Un gran número de células procarióticas, están rodeadas por paredes celulares, que carecen de celulosa, lo que las hace diferentes de las paredes celulares de las plantas superiores. En la parte interna de la pared celular, se encuentra la membrana plasmática o plasmalema, la cual puede ser lisa o puede tener invaginaciones, llamados mesosomas, donde se llevan a cabo las reacciones de transformación de energía (fotosíntesis y respiración). En el citoplasma, se encuentran los ribosomas, donde se realiza la síntesis de proteínas. Así mismo, el citoplasma de las células procarióticas más complejas puede contener también vacuolas, vesículas (pequeñas vacuolas) y depósitos de reserva de azucares complejos o materiales inorgánicos. En algunas algas verde-azules las vacuolas están llenas con nitrógeno gaseoso.

Células Eucariontes: Su nombre significa verdadero núcleo. A este conjunto pertenecen las células animales y vegetales, donde está bien diferenciado el núcleo del citoplasma.

Nuestras células son eucariontes (o eucariotas) .

Tamaño de una Célula

Las células son tan pequeñas que no las podemos medir ni siquiera con los milímetros de la regla. Se necesitan medidas muy pequeñas. Si cortamos un metro en un millón de partes iguales obtendremos al micrón, utilizamos una letra griega (mu) m para representar esta unidad.

Una restricción importante del tamaño celular la impone la relación entre el volumen y su superficie. Los materiales que entran y salen de la célula deben atravesar su superficie, cuanto más intenso sea su metabolismo, cantidad de actividades que realice, con mayor velocidad debe intercambiarse estos materiales con el ambiente donde se encuentre. La velocidad de intercambio depende de la superficie que se tenga para hacer ese intercambio.

Una segunda limitación del tamaño celular se relaciona con la capacidad del núcleo, centro de control de la célula, para proporcionar suficientes copias de información necesaria para regular los procesos que tienen lugar en el citoplasma de una célula. Por este motivo, la mayoría de las células metabólicamente activas (gran cantidad de procesos químicos y físicos en su interior) son pequeñas.

Hay células de formas y tamaños muy variados. Algunas de las células bacterianas más pequeñas tienen forma cilíndrica de menos de un micrón (µ) de longitud. En el extremo opuesto se encuentran las células nerviosas (neuronas) con numerosas prolongaciones delgadas (axones) que pueden alcanzar varios metros de longitud (las del cuello de la jirafa constituyen un ejemplo espectacular). Casi todas las células vegetales tienen entre 20 y 30 µ de longitud, forma poligonal y pared celular rígida. Las células de los tejidos animales suelen ser compactas, de 10 a 20 µ de diámetro.

Composición química

En los organismos vivos no hay nada que contradiga las leyes de la química y la física. La química de los seres vivos, objeto de estudio de la bioquímica, está dominada por compuestos de carbono. La química de los organismos vivientes es muy compleja, más que la de cualquier otro sistema químico conocido.

Proteína    

Lípidos   

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